Ecuador debe aceptar la entrega de la central eléctrica de Coca Codo Sinclair con una capacidad de generación de 1.500 MW de acuerdo con el laudo de la corte arbitral de la Cámara de Comercio Internacional (CCI) de París.
El laudo se hizo público el 3 de abril y el plazo para la recepción de la central vence el 17 de abril. Aquel se suma a los acuerdos alcanzados con Power China que responden a la hoja de ruta impulsada tras la visita oficial del presidente Daniel Noboa a China en junio de 2025.
Las obras que datan de 2016 no fueron aceptadas por el Gobierno de Ecuador por fallos constructivos. La Contraloría General estableció las condiciones de recepción que no coinciden con las que establece el laudo, de acuerdo con fuentes próximas a la Controlaría. El laudo establece que el Gobierno debe aceptar la central, pero fija una compensación de 200 millones de dólares por los fallos constructivos además de un crédito por otros 200 millones de dólares para inversión en generación renovable.
De acuerdo con una fuente del Ministerio de Energía la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC) será la encargada de la recepción de la central que genera el 30% de la energía que consume el país. Al laudo se añaden acuerdos bilaterales por los cuales Ecuador transferirá la explotación y el mantenimiento de la central hidroeléctrica a Power China.
La central fue construida en 2016 por la empresa china Sinohydro Corp, una unidad contratista de energía hidroeléctrica de la estatal Power China. El coste final de la obra superó los 2.200 millones de dólares contra un presupuesto inicial de 1.000 millones de dólares. Desde su puesta en marcha, ha sufrido repetidos problemas técnicos por fisuras en la estructura de acero de los colectores que derivan agua a presión hacia las turbinas.
En 2021, Ecuador inició un arbitraje internacional contra Sinohydro, debido a las grietas y los fallos técnicos en su infraestructura.
El Gobierno estudia la transferencia de la operación de la central en el marco de una acuerdo de CELEC, con un pago fijo que podría rondar los 60 millones de dólares anuales. «Eso es un poco más de lo que CELEC recibe actualmente del sector eléctrico para operar y mantener la central», dijo el viceministro Medina, señalando que la empresa china se encargaría de reparar las averías de la infraestructura.
El laudo no supone la cesión de la propiedad ni la renuncia a reclamaciones por parte del estado de Ecuador ante nuevos fallos técnicos de cuya reparación deberá hacerse cargo Power China como operadora de la central.



