Burford Capital Limited, especializada en la financiación de acciones judiciales de terceros , pretende tranquilizar a sus accionistas tras la sentencia en el caso YPF dictada por el Tribunal de Apelación de los Estados Unidos para el Segundo Circuito. La sentencia adversa provocó una fuerte caída del valor de las acciones del fondo.
Esta situación provocó una avalancha de preguntas de sus inversores tras la decisión judicial que desestimó las pretensiones de dos accionista minoritarios de YPF que reclamaban 16.000 millones de dólares cuyo cobro había sido reconocido en primera instancia el año pasado tras un largo proceso por la jueza Diane Wood del Séptimo Distrito.
El acuerdo de Burford con Petersen Energía era un reparto del 70% para el fondo y del 30% para los ex accionistas minoritarios sobre la cuantía de una sentencia favorable. En el caso del otro accionistas, Eaton Park, el reparto era de 75% contra 25%. Con una sentencia favorable de 16.000 millones de dólares los ingresos potenciales de Burford eran sumamente altos.
Christopher Bogart, director ejecutivo de Burford, comentó: «Entendemos —y compartimos— la decepción del mercado ante la decisión judicial del viernes sobre YPF. Aunque somos optimistas respecto a un eventual resultado positivo en el caso, dada la posibilidad de recurrir al arbitraje internacional, reconocemos que esto supone un retraso significativo en los ingresos en efectivo previstos y afecta a la percepción de los inversores sobre el valor actual de Burford.»
«Aunque el resultado ha sido decepcionante, siempre hemos tratado a YPF como algo separado y distinto del negocio principal de Burford. Burford se gestiona en base al efectivo y no depende ni cuenta con el efectivo del caso YPF para operar el negocio; YPF siempre ha sido algo adicional al negocio principal, y así lo hemos descrito en repetidas ocasiones.»
El ejecutivo afirmó que el «negocio principal del fondo se basa en una cartera de muchos cientos de casos valiosos ―una cartera que esperamos que genere más de 5.000 millones de dólares en ingresos en efectivo a lo largo del tiempo y que generó más de 1.200 millones de dólares en efectivo solo en los últimos dos años.»
«Calibramos nuestros compromisos e inversiones en nuevos negocios basándonos en nuestro efectivo disponible ―que hoy supera los 700 millones de dólares―» y en la generación prevista de efectivo de la cartera. Siempre hemos presentado la cartera sin tener en cuenta a YPF, y nunca hemos dependido de los ingresos en efectivo de YPF para financiar o hacer crecer el negocio principal. «El negocio principal goza de buena salud, crece a buen ritmo y ha generado de forma constante una alta rentabilidad de los activos,» dijo Bogart.
El ejecutivo admitió que el revés con YPF tendrá un impacto negativo no monetario en el valor contable según los principios contables generalmente aceptados del activo de YPF, pero «no tendrá ningún impacto en el efectivo, y nuestro negocio principal no se verá afectado». Bogart dijo que la liquidez del fondo era significativa y que seguirían bien posicionados para continuar con sus inversiones para hacer crecer su negocio principal.
«Somos conscientes de que ahora tenemos más deuda de lo que anteriormente sugeríamos como nivel ideal. Dicho esto, creemos que aún no estamos muy apalancados, hemos escalonado cuidadosamente los vencimientos de nuestra deuda para que se extiendan a lo largo de los próximos ocho años, y la gestión de nuestra carga de deuda será una prioridad a medida que avancemos. Dada nuestra sólida posición de caja y los ingresos en efectivo previstos de nuestra cartera, seguimos confiando en nuestra capacidad para lograr tanto un crecimiento continuo como la racionalización de la deuda».
¿Qué sucederá a continuación en el proceso judicial estadounidense?
Burford afirma en una nota a los accionistas que: En nuestro comunicado del 22 de octubre de 2025 proporcionamos un resumen detallado del proceso y un calendario orientativo. En resumen, aunque no se ha tomado ninguna decisión, prevemos que los demandantes solicitarán una nueva vista ante el pleno del Segundo Circuito. En ese proceso, una parte solicita esencialmente a todo el tribunal de circuito que vuelva a examinar la apelación que fue decidida originalmente por un panel de solo tres jueces. Los distintos tribunales de circuito tienen distintos grados de disposición a conocer de los asuntos en pleno; el Segundo Circuito rara vez lo hace. Si los demandantes no obtienen una reparación en el proceso en pleno, esperamos que soliciten entonces certiorari (autorización para apelar) ante el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, aunque el Tribunal desestima la mayoría de esas solicitudes.
El arbitraje en ciernes
Argentina es parte de varios tratados bilaterales de inversión, entre ellos los firmados con España (relevante para Petersen) y con Estados Unidos (relevante para Eton Park). Dichos tratados prevén el pago de una indemnización a los inversores en caso de expropiación de sus activos o de falta de un trato justo y equitativo. Burford cuenta con una dilatada experiencia en el arbitraje de tratados bilaterales de inversión, incluida una reclamación anterior exitosa contra Argentina.
La resolución judicial del viernes dictaminó que, aunque Argentina incumplió claramente la promesa que había hecho en los estatutos de YPF para inducir a los inversores a comprar acciones de YPF, la legislación argentina no permitía a los demandantes interponer una demanda contractual de derecho privado contra Argentina, en su calidad de copropietaria, por negarse a realizar la oferta pública de adquisición prometida cuando expropió el 51 % de la empresa. En virtud de los tratados de inversión aplicables, la cuestión relevante no es si existe una acción de derecho privado a disposición de los accionistas en virtud de la legislación argentina tras la toma de control de YPF por parte de Argentina, sino si Argentina hizo y incumplió una promesa a los inversores extranjeros para inducirlos a invertir en una empresa argentina, frustrando así sus expectativas legítimas, actuando de manera arbitraria y privándolos del valor de su inversión y de las protecciones garantizadas por el mecanismo de oferta pública de adquisición.
Creemos que en este caso existen reclamaciones arbitrales viables. Es probable que dichas reclamaciones se presenten ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, que es un organismo del Banco Mundial. La duración de dicho arbitraje es incierta, dado el extenso expediente ya elaborado en el litigio estadounidense, lo que podría acortar el proceso, pero, como cualquier litigio complejo, sería un proceso de varios años.
¿Qué va a pasar con el valor contable del caso mientras tanto?
La política de valoración de Burford exige, por lo general, una importante amortización de un activo tras perder en apelación, y esperamos una amortización sustancial en este caso. Trabajaremos durante el próximo mes para determinar con precisión cómo calcular el valor razonable del activo de YPF a 31 de marzo de 2026 y proporcionaremos todos los detalles de su valor contable revisado cuando publiquemos nuestros resultados del primer trimestre a mediados de mayo.



